martes, 5 de enero de 2010

España destiñe mermelada

Hoy se han dado a conocer los datos del paro en España. Pesimistas y desalentadores. He de decir, que me resulta un esfuerzo asomar optimismo por mi boca cuando la realidad es bien distinta. Sí, señor Zapatero, España no va bien.

No va bien; los datos macroeconómicos, hablan por sí sólos: qué decir cuando un país no es capaz de absober a su población más joven, y el paro se ceba entre ellos: 46% del total de los jóvenes activos, en casa o en el bar, y los más afortunados, pagándose un máster o con una beca.

Esta entrada no es para criticar los datos económicos, ni para poner números encima de la mesa, no. Para eso ya están los periódicos y las cadenas de televisión de la oposición, veáse "Intereconomía". Esta entrada es para liberar una rabia contenida, que espero que no sea única en mi especie, y que más jóvenes de mi edad deseen soltar de alguna de las maneras.


Problema número 1. Una imagen vale mil palabras:




Cuando se enciende la televisión y se ha de desayunar, comer y cenar con Belén Esteban, si me apuran hasta tomar las uvas con ella.

Cambie usted de cadena, y si no es Belén, son las tetas de la variada fauna española, que a cualquier precio, se hacen llamar reporteras. No hace falta que yo ponga ejemplos aquí, enciendan la TV, seguro que hay una.

¿No quieren ver tetas? Cambiemos de cadena. Debates de politicucheo. Gallinas de corral cacareadoras y con picos sueltos. Nos cansan, nos aburren, nos hacen daños a los oídos determinados niveles de decibelios.

Es mejor volver a ver las tetas de las reporteras, al menos no taladran nuestros oídos. Y para qué engañar, nos alegran la vista.

De paso, a todos los dirigentes de cadenas de televisión vayan a engañar a su señora madre. No nacimos ayer.

Somos los únicos culpables de estar educando a una generación de Bisbales, Belenes, Pipis y Myriams. Y no es para menos, cuando es más rentable ponerse dos tetas de silicona y salir a triunfar a la tele, que estudiar una carrera de 6 años para cobrar 400 euros por ser un becario, si tienes suerte, claro.

Seriamente hablando, el día que tenga una hija, si no es mi nieta claro, será mejor pagarle una operación de remodelado de estética, unas clases de canto, y le aseguro a todos ustedes, que por muy mal que le vaya, ganará más dinero en un mes, que ustedes en un año de trabajo; qué digo, en años de trabajo.

España, sigue siendo un país de panderetas. Y lo peor es que la televisión sigue educando para que así permanezca. La televisión está sumiendo en el letargo a la sociedad española. No se oye a los jóvenes. No se oyen quejas.

Oh! Disculpe, sí.. pero que es mejor callarlos, para no alborotar el gallinero..


MORALEJA: Dilema de la gallina y el huevo: Educar para una tele mejor, o una tele mejor para una mejor educación.


Problema 2: La eduación
Bueno, me pueden tachar de conservadora, pero la educación no es cosa de la tele. Si bien, es cierto que resultaba muy educativo Barrio Sésamo, y los cuentos de Pulgarcita.. pero, desgraciadamente, ya no lo emiten.

Uno de los mejores profesores que he tenido nunca, y que recuerdo con más cariño, del colegio, Don Ciriaco se llamaba, decía que la educación se divide a partes iguales entre maestros, padres y alumnos: 33,33,33.

De la responsabilidad de los padres, puedo decir más bien poco.

Pero a la responsabilidad de los maestros y los alumnos, me toca quejarme. Sí, es que hoy estoy quejica.

Hay un problema de fondo en la educación universitaria española. En concreto en el sector de la educación pública. Díganme ustedes, ¿por qué tengo que ir a buscar a la cafetería o al bar de enfrente a un profesor, para preguntarle mis dudas académicas?
Me parece muy correcto que el profesor se quiera socializar con los alumnos, de hecho, un diez le daría.. pero oigan, las dudas académicas se responden sobre la mesa de estudio.
No se puede inculcar en una universidad, donde el estudio y la formación ha de ser lo primero, que el trabajo se puede llevar a cabo en el bar, mientras te tomas unas cañas. NO. ME NIEGO. Las excpeciones son válidas, pero sistemáticamente, no puede ser válido. NO, no entiendo y nunca entenderé esta manera de concebir un lugar de conocimiento y sabiduría que debería ser una universidad.

Nunca entenderé el por qué de quitar las clases los viernes, para que los jóvenes salgan de fiesta los jueves, los viernes, los sábados y los domingos si me apuran. ¿Pero qué es esto? ¿Un continuo festival? En mi casa, siempre me enseñaron, que el que algo quiere, algo le cuesta. Y si quieres peces, mójate el culo y ve a pescarlos. ¿Esto es la cultura del esfuerzo? Díganme ustedes, ven si acaso normal que de 7 días que tiene la semana, 4 noches sean para salir de fiesta?? Esto no va por buen camino, NO. Y ahora llámenme conservadora.


Tampoco pueden ser válidos, profesores del año de Maricastaña, muy puestos en su tesis doctoral de los años 70, y que desde entonces, no han vuelto a tocar un libro. ¿Así pretendemos ser pioneros en algo? ¿Por qué no permiten el uso de nuevas tecnologias en las anticuadas aulas públicas? ¿Acaso los profesores les tienen fobia? ¿O es que supone un coste de aprendizaje que no están dispuestos pagar? Total, para qué, si les caen el sueldo igual, no olvidemos: son funcionarios. Vayan ustedes a contarle el cuento a otro.

Y mis disculpas a las que intentan hacer un esfuerzo por renovarse, pero esto es como en la vida, la mala fama de unas pocas, salpica a todas.



Pero bueno, todo esto, estoy segura que es efecto del empacho de televisión navideña, y de los efectos secundarios de los polvorones. Cuando me levante mañana, todo esto habrá pasado.

¡Y Feliz Año a todos! :)