lunes, 5 de abril de 2010

350.000


350.000: número de familias abocadas al desahucio en España..

¿Realismo o pesimismo? Llamarlo pesimismo, sería insultar al Banco de España, y a la inteligencia de los mejores economistas del país.


Lectura no sólo recomendada sino obligada... centro de comentarios de una de las clases más desoladoras que he tenido desde que empecé la carrera.. no sólo por la impotencia del qué hacer, ...sino por el duro realismo que se hace imprescindible en los tiempos que corren.


Corremos el riesgo de ser la generación perdida, la generación más preparada y cualificada de la historia, y cuyas posiblidades de vivir mejor que sus padres hayan desaparecido de golpe y porrazo..

Todos me llaman agorera, y sobre todo aquellos con tendencias izquierdistas. Entonces cito las palabras de mi profesor: "Yo cuando tenía vuestra edad, era rojoooo rojooooo, pero la edad y -los libros- me han hecho cambiar".


Mi propia opinión en todo esto... la tormenta está a punto de descargar. Yo no me quiero quedar a aguantar el chaparrón. Sé un cobarde, y corre.. huye lo más lejos de España.



Candidatos al desahucio

Se hipotecaron cuando la economía iba bien y el sueño de ser propietarios parecía al alcance de la mano. Cientos de miles de personas se ven ahora abocadas a la calle al no poder hacer frente a los pagos. ¿Les cegó el espejismo del dinero barato o son víctimas del sistema?

JOSÉ LUIS BARBERÍA 04/04/2010
"El país"

Al matrimonio Díaz-Gálvez, padres de dos hijos pequeños en Sabadell, la aurora les encuentra con las manos enrojecidas de tanto retorcérselas y sin haber pegado ojo. "Te levantas preguntándote: ¿será hoy? Y te acuestas temiendo que sea la última noche que pasas en tu casa. El timbre de la puerta, el teléfono, todo te estremece; vives con el miedo en el cuerpo esperando que vengan a ejecutar la orden". Amenazadas por los embargos o perseguidas por las órdenes de desahucio, decenas de miles de familias andan con el alma en vilo, pendientes de la fecha fatídica en que deberán abandonar las casas que creyeron suyas, viviendas hipotecadas y, ahora, perdidas en el despeñadero social de la crisis. Las estadísticas son tan terribles que, aplicadas al muestrario de testimonios recogidos en este reportaje, adquieren la magnitud de una catástrofe colectiva. Y eso que estas voces castigadas por el sufrimiento y la derrotatratan de controlar sus emociones y no carecen de entereza. [...]

[...] el del banco ya me ha dicho que en realidad lo único mío de la casa serían unas cuantas baldosas porque les debemos 347.000 euros del crédito de 360.000 que nos dieron", responde Alonso. "Y no hay día que pase", interviene Eva, "sin que me llamen para amenazarme con que van a ejecutar la hipoteca de la casa de mi padre, que nos avaló el préstamo". Dicen que no sueñan con que les toca la lotería, sólo con tener trabajo y salud, poder ganarse la vida, dormir con la tranquilidad de que a sus hijos no les falta de nada. Tiemblan también por sus avalistas, personas mayores aterradas ante la posibilidad de que puedan perder su piso, el fruto de sus ahorros.


Para seguir leyendo:

http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Candidatos/desahucio/elpepusocdmg/20100404elpdmgrep_1/Tes






1 comentario:

  1. La situación es muy difícil... Pero al menos podemos consolarnos con la gente maravillosa que tenemos al lado.

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